Un contrato previo a la compraventa en el que comprador y vendedor se comprometen a cerrar la operación. El comprador entrega una cantidad de dinero como señal. Existen tres tipos: penitenciales, confirmatorias y penales, cada uno con consecuencias distintas en caso de incumplimiento. En las más habituales —las penitenciales— si el comprador se echa atrás pierde la señal; si se echa atrás el vendedor, debe devolver el doble.
Un documento emitido por el Registro de la Propiedad que recoge la información básica de un inmueble: quién es el propietario, si tiene cargas como hipotecas o embargos y cuáles son sus características registrales. Antes de comprar cualquier inmueble, hay que pedirla.
El valor que la Administración asigna a un inmueble basándose en datos del mercado. Desde 2022 es la base imponible para calcular impuestos como el ITP. Puede ser diferente al precio de compraventa y conviene conocerlo antes de cerrar una operación.
El principal impuesto que paga el comprador al adquirir una vivienda de segunda mano. En Andalucía el tipo general es del 7%, aunque existen reducciones para colectivos como menores de 35 años, familias numerosas o personas con discapacidad.
El agente interviene en todos los procesos de compra-venta, que comienza desde el momento en el que el agente asociado enseña al cliente la casa de sus sueños hasta la entrega de llaves. El agente acompaña al comprador, asesora sobre el correcto precio de mercado, negocia propuestas de compra en su nombre, prepara los documentos necesarios para la señalización de la vivienda mediante contrato de arras, proporciona financiación a los compradores si esta fuera necesaria, y finalmente interviene en la escritura de compra-venta, prestando en todo momento asesoramiento al cliente.
Un impuesto que grava la firma de documentos notariales. En la compra de vivienda nueva con hipoteca lo paga el banco desde 2018. En la compra de segunda mano puede aplicarse en algunos casos concretos.
Una valoración oficial del inmueble realizada por un tasador homologado. El banco la exige para conceder una hipoteca y determina el importe máximo que financiará. No siempre coincide con el precio de compraventa.
Un préstamo que concede el banco para financiar la compra de un inmueble. El inmueble queda como garantía. Tiene un plazo, un tipo de interés y unas condiciones que conviene entender bien antes de firmar. El banco no financia el 100% del valor: habitualmente entre el 80% y el 90%.
Deudas o compromisos que pesan sobre el inmueble y que pasan al nuevo propietario si no se cancelan antes de la compra. Las más comunes son hipotecas pendientes o embargos. La nota simple las refleja.
El documento notarial que formaliza la compraventa. Es el momento en el que el inmueble cambia de propietario de forma oficial. Se firma ante notario y debe inscribirse en el Registro de la Propiedad.
El organismo oficial donde se inscriben los inmuebles y sus propietarios. Inscribir la escritura en el Registro es lo que garantiza legalmente la propiedad del inmueble.
Una empresa que tramita los documentos y gestiones administrativas de la compraventa: liquidación de impuestos, inscripción en el Registro, coordinación con notaría. Si hay hipoteca, el banco suele exigir una gestoría propia.
Una propuesta formal de compra que el comprador presenta al vendedor con un precio concreto y unas condiciones. No es vinculante hasta que se firma un contrato de arras, pero es el primer paso de la negociación.
El precio de publicación es lo que un vendedor pide por su inmueble en los portales. El precio de cierre es lo que finalmente cobra en notaría. Son dos cifras distintas y en muchos casos muy distintas. Conocer los precios reales de cierre en tu zona es la base de cualquier valoración honesta.
Una herramienta de valoración que compara tu inmueble con otros similares que se han vendido recientemente en la misma zona. A diferencia de las valoraciones basadas en precios de portales, el CMA trabaja con precios reales de cierre. Es el método que usamos en Kompas para valorar cualquier propiedad.
Un acuerdo por el que el propietario encarga la venta de su inmueble a una sola agencia durante un periodo determinado. Permite una gestión más ordenada, una estrategia de precio más sólida y una presentación más profesional del inmueble en el mercado.
El impuesto que paga el vendedor al ayuntamiento cuando transmite un inmueble. Se calcula sobre el incremento de valor del suelo urbano desde la compra hasta la venta, no sobre el precio total de la vivienda. Desde 2021 existen dos métodos de cálculo y el vendedor puede elegir el que resulte más favorable. Si la venta se produce con pérdidas —es decir, por menos de lo que se pagó— no hay obligación de pagarlo. En 2026 algunos tramos han subido, por lo que conviene hacer una simulación antes de cerrar la operación.
Un documento obligatorio para vender o alquilar cualquier inmueble en España. Evalúa el consumo energético del inmueble y le asigna una calificación de la A a la G. Debe ser emitido por un técnico certificado y registrado en el organismo autonómico correspondiente.
Deudas que pesan sobre el inmueble en el momento de la venta: hipotecas, embargos o derramas pendientes de la comunidad. Deben cancelarse antes o durante la firma de la escritura. El comprador tiene derecho a conocerlas antes de cerrar la operación.
Un documento del Registro de la Propiedad que acredita quién es el propietario del inmueble y qué cargas tiene. El vendedor debe tenerla actualizada para facilitar el proceso y generar confianza en el comprador.
El contrato previo a la escritura que formaliza el acuerdo entre comprador y vendedor. El comprador entrega una señal. En las arras penitenciales —las más habituales— si el vendedor se echa atrás debe devolver el doble de lo recibido. Es el momento en el que la operación se compromete formalmente.
Cuando vendes un inmueble por más de lo que pagaste, obtienes una ganancia patrimonial que debes declarar en el IRPF. El tipo impositivo varía según el importe de la ganancia. Existen exenciones importantes, como la reinversión en vivienda habitual o la venta por mayores de 65 años.
Un indicador que mide cuánto tiempo tarda en venderse un inmueble en una zona concreta. Ayuda a entender si el mercado está activo o saturado y a definir una estrategia de precio y plazo realista.
La preparación del inmueble para su presentación en el mercado. Incluye desde pequeñas mejoras estéticas hasta una reorganización del espacio para que las fotos y las visitas generen el mejor impacto posible en el comprador. Un inmueble bien presentado se vende antes y a mejor precio.
¿Tienes más dudas sobre el proceso de compra o venta?
En Kompas estamos para resolverlas.
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